¿Cómo se presenta la próxima temporada de ballet 2014 / 2015?

Marzo es el mes por excelencia durante el cual se va anunciando las diferentes programaciones de la temporada escénica venidera, 2014/2015 se presenta como una temporada de vuelta al clasicismo y de apuesta por los talentos coreográficos imperantes como Wayne McGregor.

Royal-Ballet-production-o-007

Hemos analizado la programación de dos de las compañías de ballet más importantes del panorama mundial, el Royal Ballet de Londres y el Ballet de la ópera de París, para ver que nos ofrecen este próximo año. Para empezar tenemos que decir que está será una temporada de estreno y cambio en la formación parisina, ya que su directora artística durante más de una década Brigitte Lefèvre dejará el puesto en manos del archiconocido coreógrafo de la película Cisne Negro, Benjamin Millepied. Millepied entra con fuerza y aire renovador, ya que ha preparado una temporada donde vuelven los tutús (y mucho), cosa que no se veía desde hace mucho tiempo en la Ópera de París.

De esta manera solamente encontramos en todo el programa una pieza más contemporánea del coreógrafo británico Wayne McGregor allá por el mes de julio. Para los amantes del ballet puro y duro y de las zapatillas de punta, los meses primaverales en París serán una delicia, ya que en los escenarios de la Opera Garnier y la Opera Bastille podremos disfrutar de El lago de los cisnes, Manon de Kenneth Macmillan, Paquita de Pierre Lacotte, La fille mal gardèe y por último Les enfants du Paradis del bailarín y coreógrafo español José Carlos Martínez.

Por otro lado, el Royal Ballet de Londres presentó el pasado 31 de marzo su programación, muy extensa y de lo más variada. Empezando con un clásico de MacMillan Manon, la temporada va desarrollándose entre programas mixtos como el dedicado al primer coreógrafo de la compañía Frederick Ashton, pasando por otros más contemporáneos donde encontramos una nueva pieza de Hofesh Shechter.

Pero el punto fuerte de esta temporada, además de los clásicos como Oneguin, El lago de los cisnes y La fille mal Gardèe, está en la reposición de Don Quijote de Carlos Acosta, Alicia en el país de las maravillas de Christopher Wheeldon y una nueva creación de Wayne McGregor. Lo más peculiar de esto último es que no se trata de un ballet de un solo acto, sino que en esta ocasión McGregor realizará su primer ballet de velada completa para el Royal, y estará dedicado a la exploración de la figura de Virgia Woolf. Algo que también nos parece muy curioso es el hecho de que las próximas navidades no habrá El cascanueces en el escenario de la Royal Opera House, sino que serán “Alice” y “Don Q” los que amenicen las fiestas al público londinense.

Al ver las programaciones de ambas compañías nos podemos creer que nos encontramos ante una guerra encubierta entre ambas compañías, ya que es muy significativo que coincidan en tantas producciones clásicas y en unas fechas muy cercanas. Además La Ópera de París traerá Song of the earth de John Neumeier en primavera, mientras que en esa misma época en Londres aparecerá también Song of the earth pero de Macmillan en dos programas mixtos diferentes.

Lo más relevante que se puede extraer de esta aparente batalla, es que ambas formaciones están luchando para mantener su estatus,y de esto el público nos vemos favorecidos ya que así organizan temporadas tan interesantes como la 2014/2015 que se nos presentan. Por útlimo voy a hacer una breve reseña de la programación anunciada en España para la próxima temporada. El teatro Real de Madrid nos ofrecerá la posibilidad de disfrutar del Ballet de Hamburgo en marzo de 2015 y de la Nederlands Dans Theatre en julio, de igual manera el Semperoper Ballet visitará el escenario del Liceu de Barcelona en febrero de 2015.

Aquí os dejo los links a las programaciones completas del Royal Ballet y la Ópera de París

http://www.roh.org.uk/news/an-overview-the-201415-season

http://www.operadeparis.fr/en/saison-2014-2015/ballet

El Royal Ballet en cines: Don Quijote

Como viene siendo habitual en los últimos años, el ballet y la ópera están empezando a formar parte de la cartelera habitual de multitud de cines de todo el mundo. En esta ocasión nos dieron la oportunidad de poder disfrutar de la nueva producción del Don Quijote de Carlos Acosta para el Royal Ballet, el pasado miércoles 16 en directo desde Londres.

Se ha de decir que Don Quijote no se veía en la Royal Opera House desde hacía ya 10 años. Se trata de un ballet que nunca ha acabado de cuajar en el repertorio de la compañía londinense, a pesar de que todas las grandes compañías (ABT, POB, Bolshoi, Mariinsky o BNC) tienen su propia versión, el Royal, por diversos motivos, nunca se ha acabado de encontrar cómodo en esta pieza.

Con esta nueva versión, lo que se ha tratado de conseguir es adaptar este clásico a la personalidad de esta compañía, y así hacer de ella un que permanezca en el repertorio.

La escena de la Taberna del tercer acto

La escenografía y vestuario son obra de Tim Hatley, que ha realizado una gran tarea presentándonos unas escenas y vestuarios, que siguen la linea clásica pero totalmente renovados, con lo cual estamos ante una producción totalmente rejuvenecida del ballet.

Hatley gracias a los grandes avances tecnológicos ha desarrollado una escenografía que, por ejemplo durante el primer acto está en constante movimiento, lo que produce una sensación de ir cambiando de escenario conforme se suceden las escenas. Además la escena de la taberna, es simplemente genial, muy bien ideada y que unida a una muy buena iluminación nos da la sensación de estar bajo tierra en algun bar de un suburbio.

Con relación a la escena de las dryadras, he de decir que a pesar de toda la crítica que han recibido las enormes margaritas de fondo, se trata de una escena y un espacio onírico y al fin y al cabo con ese tipo de detalles escenográficos y la iluminación, se consigue el objetivo con creces. La única pega que se podría poner, es que el escenario del primer acto, entre una escenografía de un tamaño tan grande y la cantidad de gente en escena, quedaba poco espacio libre (o daba esa sensación), lo cual daba impresión de agobio al espectador.

Marianela Núñez y Carlos Acosta en un instante del primer acto

Centrándonos más en el aspecto coreográfico, nos encontramos ante una compañía con un cuerpo de baile muy sólido, lo cual se percibe claramente en la escena de las dryadras, con un cuerpo de baile femenino en perfecta sinfonía y conexión.

Me sorprendió muy gratamente la actuación de los toreros, ya que normalmente los pasajes de cuerpo de baile masculino al ser mas de saltos y giros suelen ir menos a tiempo, aunque esta no fue la ocasión, al contrario de lo que le sucedió al American Ballet Theatre el octubre pasado en el Liceu de Barcelona. Además demostraron una gran potencia y desempeño, entre ellos destacó Eric Underwood, en uno de los pocos papeles puramente clásicos en el que le hemos visto aparecer.

Elisabeth Joy Harrod, físicamente estuvo perfecta en el papel de cupido, pero hubo algo en sus sonrisa que no acababa de cuadrar, del mismo modo Ryoichi Hirano hizo una aparición interesante en el papel de el torero Espada.

Centrándonos ya más en la pareja central, Marianela Núñez y Carlos Acosta estuvieron realmente estupendos en sus respectivos papeles. Ambos intérpretes desprenden una alegría y humor a lo largo de toda la obra y ello sumado a una gran química entre ambos, da lugar a una interpretación memorable. Acosta se le empiezan a notar los años, y a pesar de no tener la potencia que tuviera hace unos años, nos presenta a un Basilio realmente bien interiorizado, gracioso y con cierto toque chulesco.

En contraposición nos encontramos a Marianela Núñez, cuya actuación fue realmente impresionante. Con su técnica exquisita que la caracteriza, brilló y flotó a lo largo del segundo acto, mientras que en los actos primero y tercero se puede decir que estuvo radiante, con una energía, alegría y humor desbordantes, ya que incluso fue capaz de arrancar más de una carcajada. Además podemos decir que le da ciertos matices novedosos a su Kitri, como cierta dulzura a la vez que picarona, lo que propicia a convertirla en un personaje realmente entrañable, mientras que por ejemplo la Kitri de Natalia Osipova es pura energía y carácter.

En conclusión, esta producción parece tener un buen futuro, ya que por fin parece ser que han conseguido dar con una versión que se adapte más a la personalidad de la compañía, y que con unos intérpretes apropiados, puede convertirse de aquí a unos años en una de las grandes producciones del Royal.

Núñez, Acosta y el resto de integrantes del Royal Ballet durante los saludos

¿Cuál es el futuro del Royal Ballet?

Tras el repentino anuncio de la marcha de Alina Cojocaru y Johan Kobborg del Royal Ballet y su última actuación en la Royal Opera House el pasado día 5 de junio, todo el mundo de la danza se pregunta cuál será el futuro de la compañía británica.

La despedida de esta gran pareja el pasado miércoles del escenario londinense, emocionó tanto al público como a los propios bailarines como Federico Bonelli, que vivieron esa mágica e historia noche en el mismo teatro. Para todos aquellos que no tuvimos la oportunidad de poder disfrutar de esa actuación,nos tuvimos que conformar con las reacciones del público a través de las redes sociales. No hubo medio que no se hiciera eco de la noticia y no publicase a cerca del tema.

Alina Cojocaru Y Johan Kobborg en su despedida el pasado 5 de junio

La preocupación no se debe únicamente a la partida de Cojocaru y Kobborg, ya que también con esta producción de Mayerling se van otras dos estrellas emblemáticas del Royal Ballet, Mara Galeazzi y Leanne Benjamin. Ambas estrellas han dedicado 21 años de su carrera al Royal Ballet y gran parte de ellos como bailarinas principales.

El caso de Benjamin es muy llamativo, ya que su retirada viene a la edad de 49 años, una edad a la que cualquier bailarín ya ni se imaginaría estar pisando un escenario, mientras que Galeazzi se despide de los escenarios a los 39. Se trata de una semana ajetreada ya que tras la despedida del día 5, el próximo día 13 será Mara Galeazzi la que se despida y Benjamin el 15.

Ahora bien, lo que más inquieta es saber como Kevin O’Hare va a poder ”suplir” estas bajas tan importantes en la compañía. Al fin y al cabo dentro de la formación únicamente quedan como estrellas potentes, consagradas y con un gran número de roles a sus espaldas Marianela Núñez y Sara Lamb. Hay casos como los de los británicos Lauren Cuthbertson y Edward Watson, que son muy populares entre el público pero que todavía no alcanzan en técnica y experiencia a Núñez y Lamb.

Mara Galeazzi, Marianela Núñez, Lauren Cuthbertson y Rupert Pennefather en Serenade

Aunque la llegada de Natalia Osipova, hacía ver que la formación inglesa tenía intención de convertirse en una ”bomba” artística, ahora más bien la llegada de la rusa se ve como una ayuda necesaria para tratar mantener el estatus actual del Royal Ballet.

El gran problema es que con la marcha en los últimos meses de Tamara Rojo, Serguei Polunin y las que se suman ahora, se van a tener que promover bailarines solistas como la dulce Yuhui Choe o Hikaru Kobayasi a estrellas.

Esto es una gran oportunidad para los mismos, el problema es que al fin y al cabo, para acceder al rango de estrella se debe tener ya un ”historial” y no pueden nombrarse bailarines en estrella así al tun tun y sin ninguna conciencia, ya que al fin y al cabo lo único que se conseguiría sería perjudicar tanto al bailarín como a la compañía, que a su vez perdería calidad.

En resumen, O’Hare tiene que llevar esta situación lo mejor posible, y si se requiere ascender a los bailarines, que estos cumplan con las características y los objetivos que busca la compañía en ellos, y no buscar simples recambios a las estrellas que parten.

Alina Cojocaru y Johan Kobborg abandonan el Royal Ballet de Londres

La bailarina rumana más apreciada en el mundo del ballet, Alina Cojocaru, y su prometido el bailarín danés Johan Kobborg, abandonarán la compañía británica al finalizar esta temporada 2013-2014.

Esta información se ha hecho pública a través de la página de facebook personal de Johan Kobborg, hace tan solo unas horas. En el mensaje escrito por el bailarín, determina que la fecha elegida para su adiós a la Royal Opera House, será el próximo 5 de junio y se despedirán del público inglés con una emotiva representación de Mayerling, obra que la bailarina rumana no interpreta desde su durísima lesión allá por el año 2008. Aunque se ha de decir que su ultima actuación como bailarines del Royal Ballet, será el día 12 de julio durante la gira que realizará la compañía en Tokio.

En dicho mensaje, el bailarín no ha determinado cual será el futuro de ambos, pero que el objetivo es poder alcanzar nuevas metas artísticas y que en poco tiempo anunciarán oficialmente sus futuros planes.

Ambas estrellas, entraron en la compañía en el año 1999, él en categoría de Principal dancer mientras que ella entró como componenete del cuerpo de baile. Cojocaru, se convirtió en Principal dancer en 2001, siendo una de las promociones a estrella más rápidas en la historia de dicha compañía. Desde ese año, ambos han bailado juntos en la gran parte de las obras en las que han participado y son reconocidos como una de las mejores parejas del mundo de la danza, habiendo sido incluso comparados con la pareja Fontein-Nureyev.

Para el Royal Ballet, la marcha de esta pareja supondrá una gran pérdida artística, ya que muchos aficionados, como por ejemplo yo misma, soñábamos con poder acudir a la Royal Opera House y poder disfrutar de estos grandes bailarines en Giselle (uno de los papeles más importantes y reconocidos de Cojocaru).

Pase lo que pase esto no significa una retirada sino que es un simple cambio de aires para ambos bailarines, que desean descubrir nuevos horizontes artísticos.

P.D: Siento la falta de publicaciones en el blog durante este tiempo, es que estoy realmente liada con la universidad y los exámenes. Para un futuro, intentaré no estar tanto tiempo sin publicar.

Natalia Osipova bailarina principal del Royal Ballet

Hace unas horas que el Royal Ballet anunció que Natalia Osipova se uniría a la compañía en calidad de Principal Dancer. Hasta ahora era Guest artist (artista invitada), pero a partir de la temporada 2013/2014 la bailarina rusa participará a lo largo de toda la temporada con el ballet londinense e interpretando todo el repertorio programado. En los últimos meses la bailarina ya había pasado un tiempo bailando en dicha compañía, como por ejemplo el Lago de los cisnes allá por el mes de octubre, un par de días antes de su actuación con el American Ballet en el Liceu de Barcelona en Don Quijote.

En su compañía actual, el Mikhailovsky pasará a ser artista invitada de igual manera que lo es ya y lo seguirá siendo en la Scala de Milan y el American Ballet.

Por otro lado el futuro de su pareja fuera y dentro del escenario, Ivan Vasiliev, es todavía incierto. Se rumorea que también abandonará el Mikhailovsky y que durante un tiempo trabajará como freelance, pero aún no hay nada confirmado.

Lo que está claro es que el Royal Ballet ha tratado de llenar el hueco dejado en la formación por parte de Tamara Rojo y el bailarín ucraniano Serguei Polunin. Osipova dará la energía necesaria a ese Don Quijote que después de 10 años va a volver a representar el Royal Ballet, parece que a estos les viene que ni pintado la nueva incorporación de la bailarina rusa. En mi opinión también a ella le vendrá bien para verse en otras piezas, como por ejemplo las de Ashton, MacMillan y el coreógrafo residente actual del Royal Ballet, Wayne Mcgregor.