¡Ya ha empezado el Prix de Lausanne!

Como viene siendo habitual desde hace ya muchos años, a finales de enero se celebra el prestigioso Prix de Lausanne.  El Prix de Lausanne es una competición internacional de danza que se celebra anualmente en Lausanne. Se trata de una competición para jóvenes bailarines  que buscan seguir con una carrera profesional en el ballet clásico. Se ha de decir que  muchos ganadores de está competición fueron grandes estrellas del panorama internacional de la danza o lo están siendo, entre ellos podemos encontrar a Alessandra Ferri, Alina Cojocaru, Diana Vishneva o José Carlos Martínez.

El concurso está gestionado por una fundación sin ánimo de lucro y organizado por la Fundación en faveur de l’Art chorégraphique además de mantenerse gracias a la ayuda de varios patrocinadores y donantes. Los premios que se ofrecen a los candidatos son los siguientes:

  • Beca Prix ​​de Lausanne  – Consiste en una beca de matrícula gratuita de un año y la suma de CHF 16.000, en diez cuotas mensuales, para gastos de manutención durante el año  de estudios en alguna de las instituciones que están adscritas.
  • Beca aprendiz Prix ​​de Lausanne – consistirá en una beca de bailairín aprendiz de un año para los premiados más de 17 y la suma de CHF 16.000 en diez cuotas mensuales para gastos de manutención, en una de las siguientes compañías.
  • Premio de Danza Contemporánea – consiste, por supuesto en estudios dedanza contemporánea en una de las instituciones asociadas y cubre tanto los gastos de viaje y estancia.
  • Premio al Mejor Candidato suizo – consiste en un precio en efectivo de CHF 2500 otorgado al mejor finalista residente en Suiza y haber entrenado en Suiza durante al menos 3 años antes de la competición.

Además todos los finalistas obtienen plazas en cursos de verano de manera gratuita (gastos de viaje y alojamiento no incluidos) y reciben un diploma y una medalla. Los finalistas no ganadores de ningún premio reciben uno de consuelo de CHF 1000 en efectivo.

Se ha de decir que el Pirx es una gran oportunidad no solo por los premios materiales, ya que durante la semana del concurso reciben masterclasses de los más prestigiosos bailarines y coreógrafos a nivel mundial. Finalmente el sábado día 1 de febrero se celebrará la final de este concurso y podremos descubrir futuros talentos del mundo del ballet además de descubrir quienes son los afortunados ganadores de las becas.La final se podrá disfrutar gratuitamente online a través de la página web del Concurso.

Aquí os dejo el vídeo de la final del año pasado:

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La danza: Fetiche de la publicidad

Ahora que llega la navidad, vuelven a aparecer multitud de anuncios felicitándonos las fiestas. Ahora bien, si nos fijamos en los últimos tiempos la danza se ha vuelto un tema recurrente para los anuncios de cualquier empresa.

Este año ha sido Baileys la que ha contado con los bailarines del Royal Ballet Thiago Soares y Steven MacRae además de Iana Salenko del Statsballet de Berlin, con un toque propio de Baz Lurhman nos cuentan la historia del Cascanueces con ratones incluídos.

Otros de los anuncios que han rondado nuestras casas en los últimos tiempos y en los que la danza ha hecho su aparición son:

Freixenet 2011, José Carlos Martínez y Sara Baras nos felicitan las fiestas

Air France (con el famoso beso de Le Parc)

Lexus IS300 Híbrido (con Tamara Rojo como protagonista)

El Royal Ballet en cines: Don Quijote

Como viene siendo habitual en los últimos años, el ballet y la ópera están empezando a formar parte de la cartelera habitual de multitud de cines de todo el mundo. En esta ocasión nos dieron la oportunidad de poder disfrutar de la nueva producción del Don Quijote de Carlos Acosta para el Royal Ballet, el pasado miércoles 16 en directo desde Londres.

Se ha de decir que Don Quijote no se veía en la Royal Opera House desde hacía ya 10 años. Se trata de un ballet que nunca ha acabado de cuajar en el repertorio de la compañía londinense, a pesar de que todas las grandes compañías (ABT, POB, Bolshoi, Mariinsky o BNC) tienen su propia versión, el Royal, por diversos motivos, nunca se ha acabado de encontrar cómodo en esta pieza.

Con esta nueva versión, lo que se ha tratado de conseguir es adaptar este clásico a la personalidad de esta compañía, y así hacer de ella un que permanezca en el repertorio.

La escena de la Taberna del tercer acto

La escenografía y vestuario son obra de Tim Hatley, que ha realizado una gran tarea presentándonos unas escenas y vestuarios, que siguen la linea clásica pero totalmente renovados, con lo cual estamos ante una producción totalmente rejuvenecida del ballet.

Hatley gracias a los grandes avances tecnológicos ha desarrollado una escenografía que, por ejemplo durante el primer acto está en constante movimiento, lo que produce una sensación de ir cambiando de escenario conforme se suceden las escenas. Además la escena de la taberna, es simplemente genial, muy bien ideada y que unida a una muy buena iluminación nos da la sensación de estar bajo tierra en algun bar de un suburbio.

Con relación a la escena de las dryadras, he de decir que a pesar de toda la crítica que han recibido las enormes margaritas de fondo, se trata de una escena y un espacio onírico y al fin y al cabo con ese tipo de detalles escenográficos y la iluminación, se consigue el objetivo con creces. La única pega que se podría poner, es que el escenario del primer acto, entre una escenografía de un tamaño tan grande y la cantidad de gente en escena, quedaba poco espacio libre (o daba esa sensación), lo cual daba impresión de agobio al espectador.

Marianela Núñez y Carlos Acosta en un instante del primer acto

Centrándonos más en el aspecto coreográfico, nos encontramos ante una compañía con un cuerpo de baile muy sólido, lo cual se percibe claramente en la escena de las dryadras, con un cuerpo de baile femenino en perfecta sinfonía y conexión.

Me sorprendió muy gratamente la actuación de los toreros, ya que normalmente los pasajes de cuerpo de baile masculino al ser mas de saltos y giros suelen ir menos a tiempo, aunque esta no fue la ocasión, al contrario de lo que le sucedió al American Ballet Theatre el octubre pasado en el Liceu de Barcelona. Además demostraron una gran potencia y desempeño, entre ellos destacó Eric Underwood, en uno de los pocos papeles puramente clásicos en el que le hemos visto aparecer.

Elisabeth Joy Harrod, físicamente estuvo perfecta en el papel de cupido, pero hubo algo en sus sonrisa que no acababa de cuadrar, del mismo modo Ryoichi Hirano hizo una aparición interesante en el papel de el torero Espada.

Centrándonos ya más en la pareja central, Marianela Núñez y Carlos Acosta estuvieron realmente estupendos en sus respectivos papeles. Ambos intérpretes desprenden una alegría y humor a lo largo de toda la obra y ello sumado a una gran química entre ambos, da lugar a una interpretación memorable. Acosta se le empiezan a notar los años, y a pesar de no tener la potencia que tuviera hace unos años, nos presenta a un Basilio realmente bien interiorizado, gracioso y con cierto toque chulesco.

En contraposición nos encontramos a Marianela Núñez, cuya actuación fue realmente impresionante. Con su técnica exquisita que la caracteriza, brilló y flotó a lo largo del segundo acto, mientras que en los actos primero y tercero se puede decir que estuvo radiante, con una energía, alegría y humor desbordantes, ya que incluso fue capaz de arrancar más de una carcajada. Además podemos decir que le da ciertos matices novedosos a su Kitri, como cierta dulzura a la vez que picarona, lo que propicia a convertirla en un personaje realmente entrañable, mientras que por ejemplo la Kitri de Natalia Osipova es pura energía y carácter.

En conclusión, esta producción parece tener un buen futuro, ya que por fin parece ser que han conseguido dar con una versión que se adapte más a la personalidad de la compañía, y que con unos intérpretes apropiados, puede convertirse de aquí a unos años en una de las grandes producciones del Royal.

Núñez, Acosta y el resto de integrantes del Royal Ballet durante los saludos

Agnès Letestu dice adiós a la Opera de París

El pasado jueves 10 de octubre la bailarina francesa Agnès Letestu realizó su última función en el Palais Garnier. Puso punto y final a su carrera como bailarina con La dama de las Camelias de John Neumeier, uno de sus papeles más relevantes en los últimos tiempos. Su partenaire esta ocasión fue Stéphane Bullion en el papel de Armand.

La coreografía de Neumeier es una de sus grandes joyas, con una expresividad y emotividad increíbles. Realmente con grandes intérpretes, como lo fueron Marcia Haydée o ya en la actualidad Letestu y Bullion, no hace falta saberse el argumento de la obra para entenderla fácilmente y emocionarse con momentos finales del ballet y la música de Chopin

Stéphane Bullion y Agnès Letestu en La Dama de las camelias

Aquí os dejo, por si os interesa, un breve resumen del argumento:

Armand y Marguerite se conocen en el teatro, ambos se sienten fuertemente atraídos pese a la diferencia de edad y el estilo de vida que lleva cada uno. Marguerite es una mujer madura, famosa cortesana, mientras que Armand es un joven de buena familia.

El no duda en declararle su amor, Marguerite no puede negar que sus sentimientos son correspondidos y decide dejar de lado su vida anterior. En medio de esta tranquilidad aparece el padre de Armand y le pide a Marguerite que deje a su hijo, pues su reputación está mancillando la honra de la familia. La presión es tan fuerte y su amor tan puro que accede y abandona a su amado para volver a la ciudad. A partir de aquí la historia se convierte en un drama en toda regla que termina con la muerte de Marguerite.

Tras la retirada de los escenarios de José Carlos Martínez, Bullion se convirtió en el partenaire habitual de Letestu. Aunque José Carlos Martínez fue una pieza clave en la carrera de Agnès Letestu.

Desde muy pronta edad formaron pareja artística debido a sus grandes similitudes físicas, ambos de gran altura (Martínez 1’90 y Letestu 1’77), con larguísimas piernas y empeines que más de uno desearía. En el año 1997 ambos fueron nominados étoiles y años antes ya habían suscitado el interés de Rudolf Nureyev.

Jose Carlos Martínez y Agnès Letestu en Paquita

Además juntos han podido dar vida a los grandes papeles clásicos y alguna que otra pieza contemporánea. Podemos decir que su ballet estandarte es El Lago de los Cisnes, ya que es la su obra más aclamada y donde más aplausos y mejores críticas han recibido. Letestu encarna a la perfección ambos cisnes, gracias a su cuerpo esbelto de larguísimos brazos y una capacidad interpretativa excepcional, y Martínez se convierte en el príncipe perfecto debido a su porte elegante. Aunque no nos podemos olvidar de otros papeles principales muy relevantes en la carrera de ambos como: Paquita, Giselle, La Bayadére o La Cenicienta.

Además la relación artística entre ambos bailarines no solo se limita a bailar juntos, ya que Agnès Letestu es la diseñadora de vestuario de todas las coreografías de José Carlos Martínez, como por ejemplo Sonatas, Delibes Suite o Les enfants du paradis (donde el papel principal fue creado para Letestu).

Como era de esperar el día 10 José Carlos Martínez se subió a las tablas de la Opera Garnier, para dar todo su apoyo a Letestu en la que era su ultima ovación. Simpáticamente se presentó con los brazos en jarras en frente de ella, y se fundieron en un emotivo abrazo.

Aunque no solo recibió el apoyo de Martínez, sino que también subieron a darle sus respetos y apoyo una de sus maestras de la Escuela de la Opera de Paris, su gran amiga de la compañía y también étoile Aurelie Dupont y por supuesto su partenaire en su última función Stéphane Bullion.

Le deseamos a Agnès Letestu lo mejor en esta nueva etapa que ahora comienza. Es una pena que mucha gente, como yo misma, no haya podido disfrutar en directo de esta bailarina de técnica impecable, control increíble y gran expresividad, pero bueno al menos siempre nos quedarán todos los vídeos y fotografías para no olvidar a esta gran artista.

Agnès Letestu y José Carlos Martínez el pasado 10 de octubre

El Ballet Nacional de Cuba vuelve a Madrid

El pasado domingo 29 de Septiembre tuve el honor de poder ir a Los Teatros del Canal de Madrid a disfrutar del Ballet Nacional de Cuba. He de decir que no era la primera vez que disfrutaba de esta compañía, ya que en su última visita a Madrid (hace dos años) pude ir a ver La Cenicienta. En aquella ocasión vestuario y escenografía me decepcionaron un poco, ya que uno se imagina que una compañía tan importante va a traer un montaje grandilocuente y no fue el así.

Esta vez fui a ver la adaptación de Alicia Alonso del mítico Lago de los Cisnes, me imagino que por ser una producción tan importante para esta compañía, la inversión en vestuario y escenografía fue mayor y eso se demostró en el vestuario, diseñado por Francis Montesinos. Ya en los primeros minutos de ballet, se puede ver a una compañía sólida y con muchísima técnica. Tal es así, que el primer acto que suele parecer más insulso y aburrido, fue un derroche de calidad de la mano del cuerpo de baile y los solistas de la compañía.

La tónica general era de bailarines con una técnica muy brillante y un porte muy elegante. Aunque siempre hay alguna excepción como Arian Molina, que no acabó de brillar en el Pas de Trois del primer acto, debido a falta de limpieza en tanto saltos como piruetas. Además el cuerpo de baile femenino estuvo realmente sobresaliente en los actos blancos(segundo y cuarto). Con un pas de quatre realmente excepcional y con una velocidad vertiginosa, que arrancó más de un bravo en la sala.

cuerpo de baile en el segundo acto

Ya centrándonos más en los papeles principales, Víctor Estévez nos mostró un elegantísimo Sigfried a la vez que enérgico. Esto se agradece, ya que muchas veces cuando se ejecutan un papeles de ”príncipe azul” como Sigfried o el príncipe Desiré de la Bella Durmiente, se tiende a la languidez, lo cual en muchos casos les convierte en papeles insulsos.

Lo de Viengsay Valdés es pura MAGIA y así de claro lo escribo. Siempre se ha caracterizado por un gran dominio en papeles enérgicos como Kitri y Odile (el cisne negro), donde nos deslumbró con su asombrosa técnica con equilibrios interminables y una asimilación del papel asombrosa, destilaba maldad y soberbia, todo lo contrario que Odette (cisne blanco). Lo que no me esperaba era un Cisne Blanco tan vulnerable y frágil como el que nos presentó.Además sus brazos fueron pura armonía y expresividad. Me conmovió el final del segundo acto cuando forzada por Rothbart ha de irse, sus brazos demostraron el temor y sufrimiento y podías ver en ella con claridad un cisne indefenso que ha de huir.

Para concluir, se tiene que decir también que en esa función nos deleitó con su presencia Alicia Alonso. Tal y como entró en la sala, pocos minutos antes de empezar la función, el público entero se puso en pie y la ovacionaron. Se dio la misma situación al acabar la función y ella subir a saludar al escenario, con sus pies en tercera y haciendo más de una révérence, el público se levantó y le proporcionó uno de los mayores respetos que se le puede dar a un artista: un teatro completo en pie.

Viengsay Valdés y Carlos Acosta en el paso a dos del segundo acto

Alina Cojocaru y Johan Kobborg abandonan el Royal Ballet de Londres

La bailarina rumana más apreciada en el mundo del ballet, Alina Cojocaru, y su prometido el bailarín danés Johan Kobborg, abandonarán la compañía británica al finalizar esta temporada 2013-2014.

Esta información se ha hecho pública a través de la página de facebook personal de Johan Kobborg, hace tan solo unas horas. En el mensaje escrito por el bailarín, determina que la fecha elegida para su adiós a la Royal Opera House, será el próximo 5 de junio y se despedirán del público inglés con una emotiva representación de Mayerling, obra que la bailarina rumana no interpreta desde su durísima lesión allá por el año 2008. Aunque se ha de decir que su ultima actuación como bailarines del Royal Ballet, será el día 12 de julio durante la gira que realizará la compañía en Tokio.

En dicho mensaje, el bailarín no ha determinado cual será el futuro de ambos, pero que el objetivo es poder alcanzar nuevas metas artísticas y que en poco tiempo anunciarán oficialmente sus futuros planes.

Ambas estrellas, entraron en la compañía en el año 1999, él en categoría de Principal dancer mientras que ella entró como componenete del cuerpo de baile. Cojocaru, se convirtió en Principal dancer en 2001, siendo una de las promociones a estrella más rápidas en la historia de dicha compañía. Desde ese año, ambos han bailado juntos en la gran parte de las obras en las que han participado y son reconocidos como una de las mejores parejas del mundo de la danza, habiendo sido incluso comparados con la pareja Fontein-Nureyev.

Para el Royal Ballet, la marcha de esta pareja supondrá una gran pérdida artística, ya que muchos aficionados, como por ejemplo yo misma, soñábamos con poder acudir a la Royal Opera House y poder disfrutar de estos grandes bailarines en Giselle (uno de los papeles más importantes y reconocidos de Cojocaru).

Pase lo que pase esto no significa una retirada sino que es un simple cambio de aires para ambos bailarines, que desean descubrir nuevos horizontes artísticos.

P.D: Siento la falta de publicaciones en el blog durante este tiempo, es que estoy realmente liada con la universidad y los exámenes. Para un futuro, intentaré no estar tanto tiempo sin publicar.