El English National Ballet arrasa en Madrid

El English National Ballet aterrizó en Madrid esta semana para deleitarnos durante 4 días de su flamante nueva  producción de Le Corsaire. Desde hacía ya semanas colgaba en los Teatros del Canal el cartel de no hay localidades para ninguna de las funciones programadas. El pasado sábado 26 tuvimos la oportunidad de disfrutar de una de estas funciones, encabezada por la estrella internacional de origen madrileño Tamara Rojo. Le corsaire es un emocionante ballet sobre Conrad, un intrépido pirata, y su amor por Medora, una hermosa muchacha del harén. Es una obra de capa y espada sobre doncellas cautivas, ricos sultanes, secuestros y rescates, intenciones ocultas y traiciones, que culmina en un naufragio.

Para esta producción de Le Corsaire, la única que se ha realizado hasta ahora en el Reino Unido, se ha tratado modernizar y actualizar esta joya del siglo XIX. Para ello han contado con la coreógrafa Anna-Marie Holmes y con el destacado Bob Ringwood, encargado de vestuario y escenografía, que ha trabajado en películas como Troya, Batman o Star Trek.

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Tras más de 50 funciones en menos de 3 meses, esta producción ha cosechado grandes críticas entre los profesionales y el público británico. Se ha de decir que nos encontramos ante una escenografía y vestuario realmente opulento, exotismo y cristales de swarovski, que parece increíble que se haya podido crear con un presupuesto de 800.000 libras. Pudimos adentrarnos en el corazón de un bazar con una particular Santa Sofía al fondo, mientras que también hubo una reproducción del Taj Mahal en otra de las escenas y una cuidada cueva de piratas con un precioso y romántico claro de luna.

Centrándonos más en el aspecto interpretativo, tenemos que decir que Tamara Rojo estuvo pletórica, con un papel que pareció hecho a su medida (a pesar de que se le empiecen a notar los años en los grand Jete) plagado de diagonales con multitud de giros y piruetas en los que parecía que nunca iba a parar. Además mostró un gran liricismo y expresividad, y disfrutó de la actuación, a diferencia de cuando le “toca” convertirse en una princesa cualquiera. Con Medora, Tamara Rojo trata de sacar todo su carácter y sensualidad para darle una mayor profundidad psicológica al carácter.

Como Conrad, el partenaire de Rojo, nos topamos con un nervioso Junor de Souza en un estreno en el papel, hemos de añadir que tras un primer acto donde el brasileño no acabó de atinar, los dos siguientes actos los acabó salvando y acabó haciendo un buen papel. También tenemos que destacar la gran actuación de todo el cuerpo de baile, sobre todo el masculino ya que estuvieron sobresalientes, entre ellos un Max Westwell mucho más maduro y con una gran potencia de piernas en el papel del bandido Birbanto.

Cabe hacer una mención especial al cubano Yonah Acosta que consiguió enfervorecer al público con su variación del Pas de Trois del segundo acto. En esos instantes, el teatro pareció más un estadio de fútbol en plena ebullición más que una sala donde se estaba llevando a cabo una actuación. Tras un imponente Pas de Trois entre Tamara Rojo, Junor de Souza y Yonah Acosta, se les sumaron las potentísimas variaciones de cada uno de los protagonistas, todo ello con una potentísima coda como colofón a la fiesta de virtuosismo y técnica que acababa de vivir el público.

Con relación a las mujeres, Shiori Kase hizo un papel más que memorable, demostrando una gran rapidez de piernas y potencia de salto. También fue muy destacable la actuación de Lauretta Summerscales en el papel de tercera odalisca, que dejó a todo el público anonadado con su brillantez y limpieza técnica.

Solamente hay algo que no acaba de cuadrar en esta producción, la escena del Jardin animé en la que no se si fue por haber una escenografía más sencilla o un cuerpo de baile no muy abundante, que no acabó de cuajar. Por lo demás esta producción tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en el primer Le Corsaire british y que permanezca en el repertorio del English National Ballet. Además tenemos que mencionar que el nivel técnico-artístico de esta compañía ha aumentado exponencialmente en muy pocos años y poco a poco está dejando de ser la hermana pequeña del Royal Ballet para convertirse en una compañera al mismo nivel.

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David Navarro, un español entre los ganadores del Prix de Lausanne

El pasado sábado 1 de febrero se celebró la final de la 42 edición del Prix de Lausanne. En esta ocasión participaron 69 bailarines, de los cuales solo 20 tuvieron la oportunidad de participar en la final del sábado y de entre ellos únicamente 6 tuvieron el honor de conseguir una de las becas de estudios.

Entre los ganadores se encuentra un español: David Navarro Yudes, que además de ganar la beca Oak Foundation recibió también el premio del público. David, formado en la escuela de su madre, Marisa Yudes, en Barcelona y posteriormente, gracias a la beca que ganó en el YAGP (Youth American Grand Prix), la escuela Princesse Grace de Montecarlo. Eligió la variación del paso a dos del Quijote como su variación clásica y el fragmento de “Desde Otelo” de Goyo Montero para la parte de contemporánea.

En una entrevista para el web de ballet francés Dansomanie, David se confiesa admirador de Ángel Corella, con quien tuvo el placer de trabajar en varias ocasiones, del que le gusta su danza energética y esa capacidad de conectar con el público. Además añadió que La compañía en la que le gustaría bailar es el American Ballet Theater, donde el mismo Ángel Corella triunfó. Si os interesa saber más de este joven bailarín, aquí os dejo una entrevista que Sylvia de balletómanos le hizo en el año 2012

Por ahora solo nos queda felicitar a los ganadores y ver cuales son las escuelas elegidas por los bailarines.

Yudes durante la actuación del pasado sábado

¡Ya ha empezado el Prix de Lausanne!

Como viene siendo habitual desde hace ya muchos años, a finales de enero se celebra el prestigioso Prix de Lausanne.  El Prix de Lausanne es una competición internacional de danza que se celebra anualmente en Lausanne. Se trata de una competición para jóvenes bailarines  que buscan seguir con una carrera profesional en el ballet clásico. Se ha de decir que  muchos ganadores de está competición fueron grandes estrellas del panorama internacional de la danza o lo están siendo, entre ellos podemos encontrar a Alessandra Ferri, Alina Cojocaru, Diana Vishneva o José Carlos Martínez.

El concurso está gestionado por una fundación sin ánimo de lucro y organizado por la Fundación en faveur de l’Art chorégraphique además de mantenerse gracias a la ayuda de varios patrocinadores y donantes. Los premios que se ofrecen a los candidatos son los siguientes:

  • Beca Prix ​​de Lausanne  – Consiste en una beca de matrícula gratuita de un año y la suma de CHF 16.000, en diez cuotas mensuales, para gastos de manutención durante el año  de estudios en alguna de las instituciones que están adscritas.
  • Beca aprendiz Prix ​​de Lausanne – consistirá en una beca de bailairín aprendiz de un año para los premiados más de 17 y la suma de CHF 16.000 en diez cuotas mensuales para gastos de manutención, en una de las siguientes compañías.
  • Premio de Danza Contemporánea – consiste, por supuesto en estudios dedanza contemporánea en una de las instituciones asociadas y cubre tanto los gastos de viaje y estancia.
  • Premio al Mejor Candidato suizo – consiste en un precio en efectivo de CHF 2500 otorgado al mejor finalista residente en Suiza y haber entrenado en Suiza durante al menos 3 años antes de la competición.

Además todos los finalistas obtienen plazas en cursos de verano de manera gratuita (gastos de viaje y alojamiento no incluidos) y reciben un diploma y una medalla. Los finalistas no ganadores de ningún premio reciben uno de consuelo de CHF 1000 en efectivo.

Se ha de decir que el Pirx es una gran oportunidad no solo por los premios materiales, ya que durante la semana del concurso reciben masterclasses de los más prestigiosos bailarines y coreógrafos a nivel mundial. Finalmente el sábado día 1 de febrero se celebrará la final de este concurso y podremos descubrir futuros talentos del mundo del ballet además de descubrir quienes son los afortunados ganadores de las becas.La final se podrá disfrutar gratuitamente online a través de la página web del Concurso.

Aquí os dejo el vídeo de la final del año pasado:

La danza: Fetiche de la publicidad

Ahora que llega la navidad, vuelven a aparecer multitud de anuncios felicitándonos las fiestas. Ahora bien, si nos fijamos en los últimos tiempos la danza se ha vuelto un tema recurrente para los anuncios de cualquier empresa.

Este año ha sido Baileys la que ha contado con los bailarines del Royal Ballet Thiago Soares y Steven MacRae además de Iana Salenko del Statsballet de Berlin, con un toque propio de Baz Lurhman nos cuentan la historia del Cascanueces con ratones incluídos.

Otros de los anuncios que han rondado nuestras casas en los últimos tiempos y en los que la danza ha hecho su aparición son:

Freixenet 2011, José Carlos Martínez y Sara Baras nos felicitan las fiestas

Air France (con el famoso beso de Le Parc)

Lexus IS300 Híbrido (con Tamara Rojo como protagonista)

El Royal Ballet en cines: Don Quijote

Como viene siendo habitual en los últimos años, el ballet y la ópera están empezando a formar parte de la cartelera habitual de multitud de cines de todo el mundo. En esta ocasión nos dieron la oportunidad de poder disfrutar de la nueva producción del Don Quijote de Carlos Acosta para el Royal Ballet, el pasado miércoles 16 en directo desde Londres.

Se ha de decir que Don Quijote no se veía en la Royal Opera House desde hacía ya 10 años. Se trata de un ballet que nunca ha acabado de cuajar en el repertorio de la compañía londinense, a pesar de que todas las grandes compañías (ABT, POB, Bolshoi, Mariinsky o BNC) tienen su propia versión, el Royal, por diversos motivos, nunca se ha acabado de encontrar cómodo en esta pieza.

Con esta nueva versión, lo que se ha tratado de conseguir es adaptar este clásico a la personalidad de esta compañía, y así hacer de ella un que permanezca en el repertorio.

La escena de la Taberna del tercer acto

La escenografía y vestuario son obra de Tim Hatley, que ha realizado una gran tarea presentándonos unas escenas y vestuarios, que siguen la linea clásica pero totalmente renovados, con lo cual estamos ante una producción totalmente rejuvenecida del ballet.

Hatley gracias a los grandes avances tecnológicos ha desarrollado una escenografía que, por ejemplo durante el primer acto está en constante movimiento, lo que produce una sensación de ir cambiando de escenario conforme se suceden las escenas. Además la escena de la taberna, es simplemente genial, muy bien ideada y que unida a una muy buena iluminación nos da la sensación de estar bajo tierra en algun bar de un suburbio.

Con relación a la escena de las dryadras, he de decir que a pesar de toda la crítica que han recibido las enormes margaritas de fondo, se trata de una escena y un espacio onírico y al fin y al cabo con ese tipo de detalles escenográficos y la iluminación, se consigue el objetivo con creces. La única pega que se podría poner, es que el escenario del primer acto, entre una escenografía de un tamaño tan grande y la cantidad de gente en escena, quedaba poco espacio libre (o daba esa sensación), lo cual daba impresión de agobio al espectador.

Marianela Núñez y Carlos Acosta en un instante del primer acto

Centrándonos más en el aspecto coreográfico, nos encontramos ante una compañía con un cuerpo de baile muy sólido, lo cual se percibe claramente en la escena de las dryadras, con un cuerpo de baile femenino en perfecta sinfonía y conexión.

Me sorprendió muy gratamente la actuación de los toreros, ya que normalmente los pasajes de cuerpo de baile masculino al ser mas de saltos y giros suelen ir menos a tiempo, aunque esta no fue la ocasión, al contrario de lo que le sucedió al American Ballet Theatre el octubre pasado en el Liceu de Barcelona. Además demostraron una gran potencia y desempeño, entre ellos destacó Eric Underwood, en uno de los pocos papeles puramente clásicos en el que le hemos visto aparecer.

Elisabeth Joy Harrod, físicamente estuvo perfecta en el papel de cupido, pero hubo algo en sus sonrisa que no acababa de cuadrar, del mismo modo Ryoichi Hirano hizo una aparición interesante en el papel de el torero Espada.

Centrándonos ya más en la pareja central, Marianela Núñez y Carlos Acosta estuvieron realmente estupendos en sus respectivos papeles. Ambos intérpretes desprenden una alegría y humor a lo largo de toda la obra y ello sumado a una gran química entre ambos, da lugar a una interpretación memorable. Acosta se le empiezan a notar los años, y a pesar de no tener la potencia que tuviera hace unos años, nos presenta a un Basilio realmente bien interiorizado, gracioso y con cierto toque chulesco.

En contraposición nos encontramos a Marianela Núñez, cuya actuación fue realmente impresionante. Con su técnica exquisita que la caracteriza, brilló y flotó a lo largo del segundo acto, mientras que en los actos primero y tercero se puede decir que estuvo radiante, con una energía, alegría y humor desbordantes, ya que incluso fue capaz de arrancar más de una carcajada. Además podemos decir que le da ciertos matices novedosos a su Kitri, como cierta dulzura a la vez que picarona, lo que propicia a convertirla en un personaje realmente entrañable, mientras que por ejemplo la Kitri de Natalia Osipova es pura energía y carácter.

En conclusión, esta producción parece tener un buen futuro, ya que por fin parece ser que han conseguido dar con una versión que se adapte más a la personalidad de la compañía, y que con unos intérpretes apropiados, puede convertirse de aquí a unos años en una de las grandes producciones del Royal.

Núñez, Acosta y el resto de integrantes del Royal Ballet durante los saludos

Agnès Letestu dice adiós a la Opera de París

El pasado jueves 10 de octubre la bailarina francesa Agnès Letestu realizó su última función en el Palais Garnier. Puso punto y final a su carrera como bailarina con La dama de las Camelias de John Neumeier, uno de sus papeles más relevantes en los últimos tiempos. Su partenaire esta ocasión fue Stéphane Bullion en el papel de Armand.

La coreografía de Neumeier es una de sus grandes joyas, con una expresividad y emotividad increíbles. Realmente con grandes intérpretes, como lo fueron Marcia Haydée o ya en la actualidad Letestu y Bullion, no hace falta saberse el argumento de la obra para entenderla fácilmente y emocionarse con momentos finales del ballet y la música de Chopin

Stéphane Bullion y Agnès Letestu en La Dama de las camelias

Aquí os dejo, por si os interesa, un breve resumen del argumento:

Armand y Marguerite se conocen en el teatro, ambos se sienten fuertemente atraídos pese a la diferencia de edad y el estilo de vida que lleva cada uno. Marguerite es una mujer madura, famosa cortesana, mientras que Armand es un joven de buena familia.

El no duda en declararle su amor, Marguerite no puede negar que sus sentimientos son correspondidos y decide dejar de lado su vida anterior. En medio de esta tranquilidad aparece el padre de Armand y le pide a Marguerite que deje a su hijo, pues su reputación está mancillando la honra de la familia. La presión es tan fuerte y su amor tan puro que accede y abandona a su amado para volver a la ciudad. A partir de aquí la historia se convierte en un drama en toda regla que termina con la muerte de Marguerite.

Tras la retirada de los escenarios de José Carlos Martínez, Bullion se convirtió en el partenaire habitual de Letestu. Aunque José Carlos Martínez fue una pieza clave en la carrera de Agnès Letestu.

Desde muy pronta edad formaron pareja artística debido a sus grandes similitudes físicas, ambos de gran altura (Martínez 1’90 y Letestu 1’77), con larguísimas piernas y empeines que más de uno desearía. En el año 1997 ambos fueron nominados étoiles y años antes ya habían suscitado el interés de Rudolf Nureyev.

Jose Carlos Martínez y Agnès Letestu en Paquita

Además juntos han podido dar vida a los grandes papeles clásicos y alguna que otra pieza contemporánea. Podemos decir que su ballet estandarte es El Lago de los Cisnes, ya que es la su obra más aclamada y donde más aplausos y mejores críticas han recibido. Letestu encarna a la perfección ambos cisnes, gracias a su cuerpo esbelto de larguísimos brazos y una capacidad interpretativa excepcional, y Martínez se convierte en el príncipe perfecto debido a su porte elegante. Aunque no nos podemos olvidar de otros papeles principales muy relevantes en la carrera de ambos como: Paquita, Giselle, La Bayadére o La Cenicienta.

Además la relación artística entre ambos bailarines no solo se limita a bailar juntos, ya que Agnès Letestu es la diseñadora de vestuario de todas las coreografías de José Carlos Martínez, como por ejemplo Sonatas, Delibes Suite o Les enfants du paradis (donde el papel principal fue creado para Letestu).

Como era de esperar el día 10 José Carlos Martínez se subió a las tablas de la Opera Garnier, para dar todo su apoyo a Letestu en la que era su ultima ovación. Simpáticamente se presentó con los brazos en jarras en frente de ella, y se fundieron en un emotivo abrazo.

Aunque no solo recibió el apoyo de Martínez, sino que también subieron a darle sus respetos y apoyo una de sus maestras de la Escuela de la Opera de Paris, su gran amiga de la compañía y también étoile Aurelie Dupont y por supuesto su partenaire en su última función Stéphane Bullion.

Le deseamos a Agnès Letestu lo mejor en esta nueva etapa que ahora comienza. Es una pena que mucha gente, como yo misma, no haya podido disfrutar en directo de esta bailarina de técnica impecable, control increíble y gran expresividad, pero bueno al menos siempre nos quedarán todos los vídeos y fotografías para no olvidar a esta gran artista.

Agnès Letestu y José Carlos Martínez el pasado 10 de octubre

El Ballet Nacional de Cuba vuelve a Madrid

El pasado domingo 29 de Septiembre tuve el honor de poder ir a Los Teatros del Canal de Madrid a disfrutar del Ballet Nacional de Cuba. He de decir que no era la primera vez que disfrutaba de esta compañía, ya que en su última visita a Madrid (hace dos años) pude ir a ver La Cenicienta. En aquella ocasión vestuario y escenografía me decepcionaron un poco, ya que uno se imagina que una compañía tan importante va a traer un montaje grandilocuente y no fue el así.

Esta vez fui a ver la adaptación de Alicia Alonso del mítico Lago de los Cisnes, me imagino que por ser una producción tan importante para esta compañía, la inversión en vestuario y escenografía fue mayor y eso se demostró en el vestuario, diseñado por Francis Montesinos. Ya en los primeros minutos de ballet, se puede ver a una compañía sólida y con muchísima técnica. Tal es así, que el primer acto que suele parecer más insulso y aburrido, fue un derroche de calidad de la mano del cuerpo de baile y los solistas de la compañía.

La tónica general era de bailarines con una técnica muy brillante y un porte muy elegante. Aunque siempre hay alguna excepción como Arian Molina, que no acabó de brillar en el Pas de Trois del primer acto, debido a falta de limpieza en tanto saltos como piruetas. Además el cuerpo de baile femenino estuvo realmente sobresaliente en los actos blancos(segundo y cuarto). Con un pas de quatre realmente excepcional y con una velocidad vertiginosa, que arrancó más de un bravo en la sala.

cuerpo de baile en el segundo acto

Ya centrándonos más en los papeles principales, Víctor Estévez nos mostró un elegantísimo Sigfried a la vez que enérgico. Esto se agradece, ya que muchas veces cuando se ejecutan un papeles de ”príncipe azul” como Sigfried o el príncipe Desiré de la Bella Durmiente, se tiende a la languidez, lo cual en muchos casos les convierte en papeles insulsos.

Lo de Viengsay Valdés es pura MAGIA y así de claro lo escribo. Siempre se ha caracterizado por un gran dominio en papeles enérgicos como Kitri y Odile (el cisne negro), donde nos deslumbró con su asombrosa técnica con equilibrios interminables y una asimilación del papel asombrosa, destilaba maldad y soberbia, todo lo contrario que Odette (cisne blanco). Lo que no me esperaba era un Cisne Blanco tan vulnerable y frágil como el que nos presentó.Además sus brazos fueron pura armonía y expresividad. Me conmovió el final del segundo acto cuando forzada por Rothbart ha de irse, sus brazos demostraron el temor y sufrimiento y podías ver en ella con claridad un cisne indefenso que ha de huir.

Para concluir, se tiene que decir también que en esa función nos deleitó con su presencia Alicia Alonso. Tal y como entró en la sala, pocos minutos antes de empezar la función, el público entero se puso en pie y la ovacionaron. Se dio la misma situación al acabar la función y ella subir a saludar al escenario, con sus pies en tercera y haciendo más de una révérence, el público se levantó y le proporcionó uno de los mayores respetos que se le puede dar a un artista: un teatro completo en pie.

Viengsay Valdés y Carlos Acosta en el paso a dos del segundo acto

Nuevo fichaje para el English National Ballet: Alina Cojocaru

Hace unas horas se anunció que la bailarina rumana, Alina Cojocaru se uniría a la troupe del English National Ballet al comienzo de la próxima temporada 2013-2014. Con ello, ya queda esclarecido el futuro de esta bailarina que además continuará como artista invitada en el Ballet de Hamburgo y el American Ballet Theatre.

Cojocaru ha hecho unas declaraciones:

”Estoy muy entusiasmado por formar parte del English National Ballet la próxima temporada. Me siento atraída por todas las oportunidades que ofrece el repertorio, la combinación de los clásicos y la oportunidad de trabajar con coreógrafos que realmente admiro. Siempre me ha gustado actuar en el Reino Unido y estoy encantada de que el English National Ballet me de la oportunidad de llegar a nuevos públicos fuera de Londres. No me asustan los retos, y espero todo lo que el futuro traiga consigo. Comparto la pasión de Tamara hacia el arte, y estoy emocionada acerca de todo lo que está por venir “.

Además Tamara Rojo (directora artística de la compañía), ha expresado su alegría por la nueva incorporación. ”Estoy muy contenta de dar la bienvenida a Alina, ella es una de las bailarinas que más admiro. Su exquisita técnica, cualidades dramáticas y su maestría han sido una constante fuente de inspiración para muchos, incluyéndome a mí. Sé que los bailarines de la Compañía estarán encantados de tener un artista de su talla entre nosotros y estoy segura de que podemos ofrecer a  Alina los retos y oportunidades artísticas que ella busca “.

Se ha de decir que la incorporación de Cojocaru, refuerza el proyecto empezado por Tamara Rojo de ”modernización” y consolidación de la compañía. A pesar de todas las polémicas entre ambas bailarinas, la unión de ambas en los escenarios y junto a otras estrellas de la compañía como Vadim Muntagirov y la veterana Daria Klimentova, pueden conseguir que potenciar el interés hacia la compañía a nivel internacional y hacer que su estatu pueda llegar a equipararse con el de su vecino el Royal Ballet de Londres.

Alina Cojocaru, Tamara Rojo y Sarah Lamb en Dancers at the Gathering

La CND en el Teatro de la Zarzuela: en Punta’s

El pasado día 18 fui al Teatro de la Zarzuela para disfrutar de la Compañía Nacional de Danza (CND) con dos invitados estelares: Lucía Lacarra y Marlon Dino. Tal y como sucedió en la gala del mes de marzo en el Real, fueron estos dos bailarines los que más alegrías dieron al público, aunque esta vez sus apariciones fueron sublimes y superaron con creces las realizadas en la gala del 14 de marzo.

En aquella ocasión eligieron el paso a dos del cisne blanco de Ray Barra y además formaron parte del elenco de Sonatas, de José Carlos Martínez como pareja principal. Pero esta vez eligieron el bellísimo paso a dos de la Dama de las Camelias de Neumeier y además de ”Tres Preludios” de Ben Stevenson (ya incluida en el programa de la CND).

En el caso de ”Tres Preludios” consiguieron que a pesar de que ya la hubiéramos visto (eso sí con otro cast), descubriéramos toda la perfección de la pieza además de la increíble expresividad de los brazos y ”maleabilidad” de la bailarina guipuzcoana. El público emocionado les proporcionó una gran ovación al finalizar.

Aunque se ha de decir que el Paso a dos de la Dama de las Camelias, no fue menos la verdad. Fueron unos 8 minutos de perfección coreográfica e interpretativa envuelto en un torbellino de emociones. Tal es así, que una vez terminó, el público comenzó a vitorear y ovacionar e incluso se escuchó más de un bravo proveniente del público.

Aquí incluyo algunos extractos de este paso a dos, grabados durante el pase de prensa.

 

Con relación a la CND y sus bailarines, he de decir que vi a  la formación mucho más sólida que en marzo. En Who Cares? de Balanchine, a pesar de ser el segundo elenco hicieron un gran papel, a excepción de Ryan Ocampo, que no estuvo muy fino esa noche y le faltó limpieza y precisión en tanto saltos como piruetas. Por otro lado, Natalia Muñoz y Yae Gee Park demostraron una energía rebosante y un buen acercamiento a la técnica Balanchine.

Además nos deleitaron con un muy buen llevado, Herman Scherman de William Forsythe. He de decir, que en un principio, era la pieza que menos me convencía del programa debido a la música, La coreografía de Forsythe siempre me ha parecido muy atractiva e interesante, pero no acompañada de una música tan ecléctica. Pensaba que se me ”haría largo”, pero finalmente en directo la unión de la música con la coreografía de forsythe (clásica, pero con un uso contemporáneo del torso) hizo que se disfrutase mucho de esta pieza.

Tengo que añadir que el momento  en el que el bailarín aparece con la falda amarilla diseñada por versace, se dio un hecho muy cómico: el público, conformado por gente de mediana y avanzada edad, lanzaron escandalosas carcajadas debido al shock de ver tal indumentaria.

 

La última pieza fue Sonatas, coreografía de Martínez que se emplea para cerrar los programas. Se trata de una pieza coral en la que participa todo el elenco y en la que los bailarines deben demostrar toda tu potencia y técnica.

Es necesario decir que, poco a poco se van viendo grandes avances en la consolidación del proyecto  CNDClásica. Aunque todavía queda mucho camino por realizar, pero la mejora llevada a cabo en tan solo en unos meses, auguran un buen futuro a la compañía. Como siempre, esto es de agradecer al actual directo, José Carlos Martínez por la ardua tarea que está llevando a cabo.

Ante todo lo que se debe buscar es versatilidad, la escisión de la CND en dos ramas, la clásica y la contemporánea, se realizó para poder dar impulso al proyecto clásico. Se debe conseguir que la CNDClásica alcance un buen nivel y que en un futuro, esperemos no extremadamente lejano, podamos ver las grandes producciones clásicas y no únicamente pasos a dos o extractos de los mismos. ¡El público tiene hambre de ballet!

¿Cuál es el futuro del Royal Ballet?

Tras el repentino anuncio de la marcha de Alina Cojocaru y Johan Kobborg del Royal Ballet y su última actuación en la Royal Opera House el pasado día 5 de junio, todo el mundo de la danza se pregunta cuál será el futuro de la compañía británica.

La despedida de esta gran pareja el pasado miércoles del escenario londinense, emocionó tanto al público como a los propios bailarines como Federico Bonelli, que vivieron esa mágica e historia noche en el mismo teatro. Para todos aquellos que no tuvimos la oportunidad de poder disfrutar de esa actuación,nos tuvimos que conformar con las reacciones del público a través de las redes sociales. No hubo medio que no se hiciera eco de la noticia y no publicase a cerca del tema.

Alina Cojocaru Y Johan Kobborg en su despedida el pasado 5 de junio

La preocupación no se debe únicamente a la partida de Cojocaru y Kobborg, ya que también con esta producción de Mayerling se van otras dos estrellas emblemáticas del Royal Ballet, Mara Galeazzi y Leanne Benjamin. Ambas estrellas han dedicado 21 años de su carrera al Royal Ballet y gran parte de ellos como bailarinas principales.

El caso de Benjamin es muy llamativo, ya que su retirada viene a la edad de 49 años, una edad a la que cualquier bailarín ya ni se imaginaría estar pisando un escenario, mientras que Galeazzi se despide de los escenarios a los 39. Se trata de una semana ajetreada ya que tras la despedida del día 5, el próximo día 13 será Mara Galeazzi la que se despida y Benjamin el 15.

Ahora bien, lo que más inquieta es saber como Kevin O’Hare va a poder ”suplir” estas bajas tan importantes en la compañía. Al fin y al cabo dentro de la formación únicamente quedan como estrellas potentes, consagradas y con un gran número de roles a sus espaldas Marianela Núñez y Sara Lamb. Hay casos como los de los británicos Lauren Cuthbertson y Edward Watson, que son muy populares entre el público pero que todavía no alcanzan en técnica y experiencia a Núñez y Lamb.

Mara Galeazzi, Marianela Núñez, Lauren Cuthbertson y Rupert Pennefather en Serenade

Aunque la llegada de Natalia Osipova, hacía ver que la formación inglesa tenía intención de convertirse en una ”bomba” artística, ahora más bien la llegada de la rusa se ve como una ayuda necesaria para tratar mantener el estatus actual del Royal Ballet.

El gran problema es que con la marcha en los últimos meses de Tamara Rojo, Serguei Polunin y las que se suman ahora, se van a tener que promover bailarines solistas como la dulce Yuhui Choe o Hikaru Kobayasi a estrellas.

Esto es una gran oportunidad para los mismos, el problema es que al fin y al cabo, para acceder al rango de estrella se debe tener ya un ”historial” y no pueden nombrarse bailarines en estrella así al tun tun y sin ninguna conciencia, ya que al fin y al cabo lo único que se conseguiría sería perjudicar tanto al bailarín como a la compañía, que a su vez perdería calidad.

En resumen, O’Hare tiene que llevar esta situación lo mejor posible, y si se requiere ascender a los bailarines, que estos cumplan con las características y los objetivos que busca la compañía en ellos, y no buscar simples recambios a las estrellas que parten.