Terremoto en Vaganova. Tsiskaridze y Lopatkina son los nuevos directores

Gran reportaje de Silvia.ssu sobre los últimos acontecimientos en la Vaganova. Gracias por hacernos un poco más accesible este conflicto

Balletómanos

Николай Цискаридзе на пресс-конференции. Фото с места события

La noticia lleva unos días sacudiendo la actualidad del ballet ruso, el Ministerio de Cultura ruso ha descabezado la academia Vaganova, despidiendo a la rectora Vera Dorofeeva y a la directora artística, Altynai Assylmuratova.  El sitio lo ocuparan el controvertido Nikolai Tsiskaridze, y la prima ballerina del Mariinsky, Ulyana Lopatkina, que toma el puesto de directora artística a pesar de ser novel en la enseñanza.

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El Royal Ballet en cines: Don Quijote

Como viene siendo habitual en los últimos años, el ballet y la ópera están empezando a formar parte de la cartelera habitual de multitud de cines de todo el mundo. En esta ocasión nos dieron la oportunidad de poder disfrutar de la nueva producción del Don Quijote de Carlos Acosta para el Royal Ballet, el pasado miércoles 16 en directo desde Londres.

Se ha de decir que Don Quijote no se veía en la Royal Opera House desde hacía ya 10 años. Se trata de un ballet que nunca ha acabado de cuajar en el repertorio de la compañía londinense, a pesar de que todas las grandes compañías (ABT, POB, Bolshoi, Mariinsky o BNC) tienen su propia versión, el Royal, por diversos motivos, nunca se ha acabado de encontrar cómodo en esta pieza.

Con esta nueva versión, lo que se ha tratado de conseguir es adaptar este clásico a la personalidad de esta compañía, y así hacer de ella un que permanezca en el repertorio.

La escena de la Taberna del tercer acto

La escenografía y vestuario son obra de Tim Hatley, que ha realizado una gran tarea presentándonos unas escenas y vestuarios, que siguen la linea clásica pero totalmente renovados, con lo cual estamos ante una producción totalmente rejuvenecida del ballet.

Hatley gracias a los grandes avances tecnológicos ha desarrollado una escenografía que, por ejemplo durante el primer acto está en constante movimiento, lo que produce una sensación de ir cambiando de escenario conforme se suceden las escenas. Además la escena de la taberna, es simplemente genial, muy bien ideada y que unida a una muy buena iluminación nos da la sensación de estar bajo tierra en algun bar de un suburbio.

Con relación a la escena de las dryadras, he de decir que a pesar de toda la crítica que han recibido las enormes margaritas de fondo, se trata de una escena y un espacio onírico y al fin y al cabo con ese tipo de detalles escenográficos y la iluminación, se consigue el objetivo con creces. La única pega que se podría poner, es que el escenario del primer acto, entre una escenografía de un tamaño tan grande y la cantidad de gente en escena, quedaba poco espacio libre (o daba esa sensación), lo cual daba impresión de agobio al espectador.

Marianela Núñez y Carlos Acosta en un instante del primer acto

Centrándonos más en el aspecto coreográfico, nos encontramos ante una compañía con un cuerpo de baile muy sólido, lo cual se percibe claramente en la escena de las dryadras, con un cuerpo de baile femenino en perfecta sinfonía y conexión.

Me sorprendió muy gratamente la actuación de los toreros, ya que normalmente los pasajes de cuerpo de baile masculino al ser mas de saltos y giros suelen ir menos a tiempo, aunque esta no fue la ocasión, al contrario de lo que le sucedió al American Ballet Theatre el octubre pasado en el Liceu de Barcelona. Además demostraron una gran potencia y desempeño, entre ellos destacó Eric Underwood, en uno de los pocos papeles puramente clásicos en el que le hemos visto aparecer.

Elisabeth Joy Harrod, físicamente estuvo perfecta en el papel de cupido, pero hubo algo en sus sonrisa que no acababa de cuadrar, del mismo modo Ryoichi Hirano hizo una aparición interesante en el papel de el torero Espada.

Centrándonos ya más en la pareja central, Marianela Núñez y Carlos Acosta estuvieron realmente estupendos en sus respectivos papeles. Ambos intérpretes desprenden una alegría y humor a lo largo de toda la obra y ello sumado a una gran química entre ambos, da lugar a una interpretación memorable. Acosta se le empiezan a notar los años, y a pesar de no tener la potencia que tuviera hace unos años, nos presenta a un Basilio realmente bien interiorizado, gracioso y con cierto toque chulesco.

En contraposición nos encontramos a Marianela Núñez, cuya actuación fue realmente impresionante. Con su técnica exquisita que la caracteriza, brilló y flotó a lo largo del segundo acto, mientras que en los actos primero y tercero se puede decir que estuvo radiante, con una energía, alegría y humor desbordantes, ya que incluso fue capaz de arrancar más de una carcajada. Además podemos decir que le da ciertos matices novedosos a su Kitri, como cierta dulzura a la vez que picarona, lo que propicia a convertirla en un personaje realmente entrañable, mientras que por ejemplo la Kitri de Natalia Osipova es pura energía y carácter.

En conclusión, esta producción parece tener un buen futuro, ya que por fin parece ser que han conseguido dar con una versión que se adapte más a la personalidad de la compañía, y que con unos intérpretes apropiados, puede convertirse de aquí a unos años en una de las grandes producciones del Royal.

Núñez, Acosta y el resto de integrantes del Royal Ballet durante los saludos

Agnès Letestu dice adiós a la Opera de París

El pasado jueves 10 de octubre la bailarina francesa Agnès Letestu realizó su última función en el Palais Garnier. Puso punto y final a su carrera como bailarina con La dama de las Camelias de John Neumeier, uno de sus papeles más relevantes en los últimos tiempos. Su partenaire esta ocasión fue Stéphane Bullion en el papel de Armand.

La coreografía de Neumeier es una de sus grandes joyas, con una expresividad y emotividad increíbles. Realmente con grandes intérpretes, como lo fueron Marcia Haydée o ya en la actualidad Letestu y Bullion, no hace falta saberse el argumento de la obra para entenderla fácilmente y emocionarse con momentos finales del ballet y la música de Chopin

Stéphane Bullion y Agnès Letestu en La Dama de las camelias

Aquí os dejo, por si os interesa, un breve resumen del argumento:

Armand y Marguerite se conocen en el teatro, ambos se sienten fuertemente atraídos pese a la diferencia de edad y el estilo de vida que lleva cada uno. Marguerite es una mujer madura, famosa cortesana, mientras que Armand es un joven de buena familia.

El no duda en declararle su amor, Marguerite no puede negar que sus sentimientos son correspondidos y decide dejar de lado su vida anterior. En medio de esta tranquilidad aparece el padre de Armand y le pide a Marguerite que deje a su hijo, pues su reputación está mancillando la honra de la familia. La presión es tan fuerte y su amor tan puro que accede y abandona a su amado para volver a la ciudad. A partir de aquí la historia se convierte en un drama en toda regla que termina con la muerte de Marguerite.

Tras la retirada de los escenarios de José Carlos Martínez, Bullion se convirtió en el partenaire habitual de Letestu. Aunque José Carlos Martínez fue una pieza clave en la carrera de Agnès Letestu.

Desde muy pronta edad formaron pareja artística debido a sus grandes similitudes físicas, ambos de gran altura (Martínez 1’90 y Letestu 1’77), con larguísimas piernas y empeines que más de uno desearía. En el año 1997 ambos fueron nominados étoiles y años antes ya habían suscitado el interés de Rudolf Nureyev.

Jose Carlos Martínez y Agnès Letestu en Paquita

Además juntos han podido dar vida a los grandes papeles clásicos y alguna que otra pieza contemporánea. Podemos decir que su ballet estandarte es El Lago de los Cisnes, ya que es la su obra más aclamada y donde más aplausos y mejores críticas han recibido. Letestu encarna a la perfección ambos cisnes, gracias a su cuerpo esbelto de larguísimos brazos y una capacidad interpretativa excepcional, y Martínez se convierte en el príncipe perfecto debido a su porte elegante. Aunque no nos podemos olvidar de otros papeles principales muy relevantes en la carrera de ambos como: Paquita, Giselle, La Bayadére o La Cenicienta.

Además la relación artística entre ambos bailarines no solo se limita a bailar juntos, ya que Agnès Letestu es la diseñadora de vestuario de todas las coreografías de José Carlos Martínez, como por ejemplo Sonatas, Delibes Suite o Les enfants du paradis (donde el papel principal fue creado para Letestu).

Como era de esperar el día 10 José Carlos Martínez se subió a las tablas de la Opera Garnier, para dar todo su apoyo a Letestu en la que era su ultima ovación. Simpáticamente se presentó con los brazos en jarras en frente de ella, y se fundieron en un emotivo abrazo.

Aunque no solo recibió el apoyo de Martínez, sino que también subieron a darle sus respetos y apoyo una de sus maestras de la Escuela de la Opera de Paris, su gran amiga de la compañía y también étoile Aurelie Dupont y por supuesto su partenaire en su última función Stéphane Bullion.

Le deseamos a Agnès Letestu lo mejor en esta nueva etapa que ahora comienza. Es una pena que mucha gente, como yo misma, no haya podido disfrutar en directo de esta bailarina de técnica impecable, control increíble y gran expresividad, pero bueno al menos siempre nos quedarán todos los vídeos y fotografías para no olvidar a esta gran artista.

Agnès Letestu y José Carlos Martínez el pasado 10 de octubre

El Ballet Nacional de Cuba vuelve a Madrid

El pasado domingo 29 de Septiembre tuve el honor de poder ir a Los Teatros del Canal de Madrid a disfrutar del Ballet Nacional de Cuba. He de decir que no era la primera vez que disfrutaba de esta compañía, ya que en su última visita a Madrid (hace dos años) pude ir a ver La Cenicienta. En aquella ocasión vestuario y escenografía me decepcionaron un poco, ya que uno se imagina que una compañía tan importante va a traer un montaje grandilocuente y no fue el así.

Esta vez fui a ver la adaptación de Alicia Alonso del mítico Lago de los Cisnes, me imagino que por ser una producción tan importante para esta compañía, la inversión en vestuario y escenografía fue mayor y eso se demostró en el vestuario, diseñado por Francis Montesinos. Ya en los primeros minutos de ballet, se puede ver a una compañía sólida y con muchísima técnica. Tal es así, que el primer acto que suele parecer más insulso y aburrido, fue un derroche de calidad de la mano del cuerpo de baile y los solistas de la compañía.

La tónica general era de bailarines con una técnica muy brillante y un porte muy elegante. Aunque siempre hay alguna excepción como Arian Molina, que no acabó de brillar en el Pas de Trois del primer acto, debido a falta de limpieza en tanto saltos como piruetas. Además el cuerpo de baile femenino estuvo realmente sobresaliente en los actos blancos(segundo y cuarto). Con un pas de quatre realmente excepcional y con una velocidad vertiginosa, que arrancó más de un bravo en la sala.

cuerpo de baile en el segundo acto

Ya centrándonos más en los papeles principales, Víctor Estévez nos mostró un elegantísimo Sigfried a la vez que enérgico. Esto se agradece, ya que muchas veces cuando se ejecutan un papeles de ”príncipe azul” como Sigfried o el príncipe Desiré de la Bella Durmiente, se tiende a la languidez, lo cual en muchos casos les convierte en papeles insulsos.

Lo de Viengsay Valdés es pura MAGIA y así de claro lo escribo. Siempre se ha caracterizado por un gran dominio en papeles enérgicos como Kitri y Odile (el cisne negro), donde nos deslumbró con su asombrosa técnica con equilibrios interminables y una asimilación del papel asombrosa, destilaba maldad y soberbia, todo lo contrario que Odette (cisne blanco). Lo que no me esperaba era un Cisne Blanco tan vulnerable y frágil como el que nos presentó.Además sus brazos fueron pura armonía y expresividad. Me conmovió el final del segundo acto cuando forzada por Rothbart ha de irse, sus brazos demostraron el temor y sufrimiento y podías ver en ella con claridad un cisne indefenso que ha de huir.

Para concluir, se tiene que decir también que en esa función nos deleitó con su presencia Alicia Alonso. Tal y como entró en la sala, pocos minutos antes de empezar la función, el público entero se puso en pie y la ovacionaron. Se dio la misma situación al acabar la función y ella subir a saludar al escenario, con sus pies en tercera y haciendo más de una révérence, el público se levantó y le proporcionó uno de los mayores respetos que se le puede dar a un artista: un teatro completo en pie.

Viengsay Valdés y Carlos Acosta en el paso a dos del segundo acto

Fallece David Howard ” el maestro de las estrellas”

Tras la muerte hace unos días de Fernando Alonso, el gran maestro cubano, co-fundador del Ballet Nacional de Cuba y ex-marido de la insuperable Alicia Alonso, hoy gracias a las redes sociales hemos sabido del fallecimiento del conocidísimo maestro David Howard la pasada noche.

David Howard Y Cynthia en la Gala del Indianapolis City Ballet en September de 2011

Howard era reconocido en gran parte por ser ”el maestro de las estrellas”. En 1966 tras su retirada de los escenarios( habiendo formado parte del Royal Ballet y más tarde al Ballet Nacional de Canadá) comenzó su carrera docente y finalmente en 1977  abrió su propia escuela en el Upper West Side de Manhattan, junto al Lincoln Center.

En un día cualquiera, se podían encontrar entre sus alumnos bailarines tan importantes como Natalia Makarova, Mikhail Baryshnikov o Cynthia Harvey, además de otros miembros del Royal Ballet de Londres, American Ballet o New York City Ballet.

Desde 1995, año en que cerró su escuela, viajó por todo el mundo en calidad de maestro freelance, estando entre sus alumnos Ángel Corella, Michelle Wiles o Tamara Rojo. Además realizaba visitas regulares a diferentes compañías como el Royal Ballet  y formaba parte del profesorado de la prestigiosa Steps on Broadway.

Para Howard un bailarín debía ser: ”Un corredor de corta, media y de larga distancia, un saltador de altura, de longitud y un vallista. Además debe tener buenas proporciones, lucir bello y estar dispuesto a trabajar por muy poco dinero.”

Tamara Rojo y David Howard

Nuevo fichaje para el English National Ballet: Alina Cojocaru

Hace unas horas se anunció que la bailarina rumana, Alina Cojocaru se uniría a la troupe del English National Ballet al comienzo de la próxima temporada 2013-2014. Con ello, ya queda esclarecido el futuro de esta bailarina que además continuará como artista invitada en el Ballet de Hamburgo y el American Ballet Theatre.

Cojocaru ha hecho unas declaraciones:

”Estoy muy entusiasmado por formar parte del English National Ballet la próxima temporada. Me siento atraída por todas las oportunidades que ofrece el repertorio, la combinación de los clásicos y la oportunidad de trabajar con coreógrafos que realmente admiro. Siempre me ha gustado actuar en el Reino Unido y estoy encantada de que el English National Ballet me de la oportunidad de llegar a nuevos públicos fuera de Londres. No me asustan los retos, y espero todo lo que el futuro traiga consigo. Comparto la pasión de Tamara hacia el arte, y estoy emocionada acerca de todo lo que está por venir “.

Además Tamara Rojo (directora artística de la compañía), ha expresado su alegría por la nueva incorporación. ”Estoy muy contenta de dar la bienvenida a Alina, ella es una de las bailarinas que más admiro. Su exquisita técnica, cualidades dramáticas y su maestría han sido una constante fuente de inspiración para muchos, incluyéndome a mí. Sé que los bailarines de la Compañía estarán encantados de tener un artista de su talla entre nosotros y estoy segura de que podemos ofrecer a  Alina los retos y oportunidades artísticas que ella busca “.

Se ha de decir que la incorporación de Cojocaru, refuerza el proyecto empezado por Tamara Rojo de ”modernización” y consolidación de la compañía. A pesar de todas las polémicas entre ambas bailarinas, la unión de ambas en los escenarios y junto a otras estrellas de la compañía como Vadim Muntagirov y la veterana Daria Klimentova, pueden conseguir que potenciar el interés hacia la compañía a nivel internacional y hacer que su estatu pueda llegar a equipararse con el de su vecino el Royal Ballet de Londres.

Alina Cojocaru, Tamara Rojo y Sarah Lamb en Dancers at the Gathering

La CND en el Teatro de la Zarzuela: en Punta’s

El pasado día 18 fui al Teatro de la Zarzuela para disfrutar de la Compañía Nacional de Danza (CND) con dos invitados estelares: Lucía Lacarra y Marlon Dino. Tal y como sucedió en la gala del mes de marzo en el Real, fueron estos dos bailarines los que más alegrías dieron al público, aunque esta vez sus apariciones fueron sublimes y superaron con creces las realizadas en la gala del 14 de marzo.

En aquella ocasión eligieron el paso a dos del cisne blanco de Ray Barra y además formaron parte del elenco de Sonatas, de José Carlos Martínez como pareja principal. Pero esta vez eligieron el bellísimo paso a dos de la Dama de las Camelias de Neumeier y además de ”Tres Preludios” de Ben Stevenson (ya incluida en el programa de la CND).

En el caso de ”Tres Preludios” consiguieron que a pesar de que ya la hubiéramos visto (eso sí con otro cast), descubriéramos toda la perfección de la pieza además de la increíble expresividad de los brazos y ”maleabilidad” de la bailarina guipuzcoana. El público emocionado les proporcionó una gran ovación al finalizar.

Aunque se ha de decir que el Paso a dos de la Dama de las Camelias, no fue menos la verdad. Fueron unos 8 minutos de perfección coreográfica e interpretativa envuelto en un torbellino de emociones. Tal es así, que una vez terminó, el público comenzó a vitorear y ovacionar e incluso se escuchó más de un bravo proveniente del público.

Aquí incluyo algunos extractos de este paso a dos, grabados durante el pase de prensa.

 

Con relación a la CND y sus bailarines, he de decir que vi a  la formación mucho más sólida que en marzo. En Who Cares? de Balanchine, a pesar de ser el segundo elenco hicieron un gran papel, a excepción de Ryan Ocampo, que no estuvo muy fino esa noche y le faltó limpieza y precisión en tanto saltos como piruetas. Por otro lado, Natalia Muñoz y Yae Gee Park demostraron una energía rebosante y un buen acercamiento a la técnica Balanchine.

Además nos deleitaron con un muy buen llevado, Herman Scherman de William Forsythe. He de decir, que en un principio, era la pieza que menos me convencía del programa debido a la música, La coreografía de Forsythe siempre me ha parecido muy atractiva e interesante, pero no acompañada de una música tan ecléctica. Pensaba que se me ”haría largo”, pero finalmente en directo la unión de la música con la coreografía de forsythe (clásica, pero con un uso contemporáneo del torso) hizo que se disfrutase mucho de esta pieza.

Tengo que añadir que el momento  en el que el bailarín aparece con la falda amarilla diseñada por versace, se dio un hecho muy cómico: el público, conformado por gente de mediana y avanzada edad, lanzaron escandalosas carcajadas debido al shock de ver tal indumentaria.

 

La última pieza fue Sonatas, coreografía de Martínez que se emplea para cerrar los programas. Se trata de una pieza coral en la que participa todo el elenco y en la que los bailarines deben demostrar toda tu potencia y técnica.

Es necesario decir que, poco a poco se van viendo grandes avances en la consolidación del proyecto  CNDClásica. Aunque todavía queda mucho camino por realizar, pero la mejora llevada a cabo en tan solo en unos meses, auguran un buen futuro a la compañía. Como siempre, esto es de agradecer al actual directo, José Carlos Martínez por la ardua tarea que está llevando a cabo.

Ante todo lo que se debe buscar es versatilidad, la escisión de la CND en dos ramas, la clásica y la contemporánea, se realizó para poder dar impulso al proyecto clásico. Se debe conseguir que la CNDClásica alcance un buen nivel y que en un futuro, esperemos no extremadamente lejano, podamos ver las grandes producciones clásicas y no únicamente pasos a dos o extractos de los mismos. ¡El público tiene hambre de ballet!

¿Cuál es el futuro del Royal Ballet?

Tras el repentino anuncio de la marcha de Alina Cojocaru y Johan Kobborg del Royal Ballet y su última actuación en la Royal Opera House el pasado día 5 de junio, todo el mundo de la danza se pregunta cuál será el futuro de la compañía británica.

La despedida de esta gran pareja el pasado miércoles del escenario londinense, emocionó tanto al público como a los propios bailarines como Federico Bonelli, que vivieron esa mágica e historia noche en el mismo teatro. Para todos aquellos que no tuvimos la oportunidad de poder disfrutar de esa actuación,nos tuvimos que conformar con las reacciones del público a través de las redes sociales. No hubo medio que no se hiciera eco de la noticia y no publicase a cerca del tema.

Alina Cojocaru Y Johan Kobborg en su despedida el pasado 5 de junio

La preocupación no se debe únicamente a la partida de Cojocaru y Kobborg, ya que también con esta producción de Mayerling se van otras dos estrellas emblemáticas del Royal Ballet, Mara Galeazzi y Leanne Benjamin. Ambas estrellas han dedicado 21 años de su carrera al Royal Ballet y gran parte de ellos como bailarinas principales.

El caso de Benjamin es muy llamativo, ya que su retirada viene a la edad de 49 años, una edad a la que cualquier bailarín ya ni se imaginaría estar pisando un escenario, mientras que Galeazzi se despide de los escenarios a los 39. Se trata de una semana ajetreada ya que tras la despedida del día 5, el próximo día 13 será Mara Galeazzi la que se despida y Benjamin el 15.

Ahora bien, lo que más inquieta es saber como Kevin O’Hare va a poder ”suplir” estas bajas tan importantes en la compañía. Al fin y al cabo dentro de la formación únicamente quedan como estrellas potentes, consagradas y con un gran número de roles a sus espaldas Marianela Núñez y Sara Lamb. Hay casos como los de los británicos Lauren Cuthbertson y Edward Watson, que son muy populares entre el público pero que todavía no alcanzan en técnica y experiencia a Núñez y Lamb.

Mara Galeazzi, Marianela Núñez, Lauren Cuthbertson y Rupert Pennefather en Serenade

Aunque la llegada de Natalia Osipova, hacía ver que la formación inglesa tenía intención de convertirse en una ”bomba” artística, ahora más bien la llegada de la rusa se ve como una ayuda necesaria para tratar mantener el estatus actual del Royal Ballet.

El gran problema es que con la marcha en los últimos meses de Tamara Rojo, Serguei Polunin y las que se suman ahora, se van a tener que promover bailarines solistas como la dulce Yuhui Choe o Hikaru Kobayasi a estrellas.

Esto es una gran oportunidad para los mismos, el problema es que al fin y al cabo, para acceder al rango de estrella se debe tener ya un ”historial” y no pueden nombrarse bailarines en estrella así al tun tun y sin ninguna conciencia, ya que al fin y al cabo lo único que se conseguiría sería perjudicar tanto al bailarín como a la compañía, que a su vez perdería calidad.

En resumen, O’Hare tiene que llevar esta situación lo mejor posible, y si se requiere ascender a los bailarines, que estos cumplan con las características y los objetivos que busca la compañía en ellos, y no buscar simples recambios a las estrellas que parten.

Alina Cojocaru y Johan Kobborg abandonan el Royal Ballet de Londres

La bailarina rumana más apreciada en el mundo del ballet, Alina Cojocaru, y su prometido el bailarín danés Johan Kobborg, abandonarán la compañía británica al finalizar esta temporada 2013-2014.

Esta información se ha hecho pública a través de la página de facebook personal de Johan Kobborg, hace tan solo unas horas. En el mensaje escrito por el bailarín, determina que la fecha elegida para su adiós a la Royal Opera House, será el próximo 5 de junio y se despedirán del público inglés con una emotiva representación de Mayerling, obra que la bailarina rumana no interpreta desde su durísima lesión allá por el año 2008. Aunque se ha de decir que su ultima actuación como bailarines del Royal Ballet, será el día 12 de julio durante la gira que realizará la compañía en Tokio.

En dicho mensaje, el bailarín no ha determinado cual será el futuro de ambos, pero que el objetivo es poder alcanzar nuevas metas artísticas y que en poco tiempo anunciarán oficialmente sus futuros planes.

Ambas estrellas, entraron en la compañía en el año 1999, él en categoría de Principal dancer mientras que ella entró como componenete del cuerpo de baile. Cojocaru, se convirtió en Principal dancer en 2001, siendo una de las promociones a estrella más rápidas en la historia de dicha compañía. Desde ese año, ambos han bailado juntos en la gran parte de las obras en las que han participado y son reconocidos como una de las mejores parejas del mundo de la danza, habiendo sido incluso comparados con la pareja Fontein-Nureyev.

Para el Royal Ballet, la marcha de esta pareja supondrá una gran pérdida artística, ya que muchos aficionados, como por ejemplo yo misma, soñábamos con poder acudir a la Royal Opera House y poder disfrutar de estos grandes bailarines en Giselle (uno de los papeles más importantes y reconocidos de Cojocaru).

Pase lo que pase esto no significa una retirada sino que es un simple cambio de aires para ambos bailarines, que desean descubrir nuevos horizontes artísticos.

P.D: Siento la falta de publicaciones en el blog durante este tiempo, es que estoy realmente liada con la universidad y los exámenes. Para un futuro, intentaré no estar tanto tiempo sin publicar.

La CND en el Real: Romeo y Julieta

El pasado día 20 asistí al Teatro Real para disfrutar de Romeo y Julieta de Goyo Montero de La Compañía Nacional de Danza(CND). He de decir que lo que me impulsó a ir fue la visita a las instalaciones de la CND y disfrutar de un pase completo de la obra. Fue tal la emoción que me transmitieron que decidí ir al Real a disfrutar de la producción al completo.

Era la primera obra completa que se representaba desde la llegada de José Carlos Martínez hace ya aproximadamente un año y medio. Con relación a la producción, se vio una CND cómoda y en su estilo. Con  una escenografía muy minimalista, que se ceñía básicamente a unos andamios laterales, dos paneles que se desplazaban a lo largo del escenario según los requerimientos de la escena y algunos telones para la danza de los caballeros.

Con relación a la iluminación se puede decir que estéticamente era muy interesante y bonito, gracias a ellas uno percibía perfectamente el ambiente de cada escena. Aunque se ha de decir que al estar la gran parte de la obra en casi penumbra, esto dificultaba poder percibir las expresiones o incluso disfrutar al completo de la coreografía, ya que estabas más centrado en poder ver algo que en los bailarines en sí.

Tal vez ese fue el motivo por el cual me emocionó mucho más el pase sin ningún tipo de ornamento cuando fui a la Sede de la CND que la producción al completo del día 20. Además en aquella ocasión pudimos disfrutar del primer elenco con: Aleix Mañé, Marina Jiménez, Allan Fallieri y Elisabet Biosca, mientras que el sábado pasado actuaba el segundo elenco con: Lucio Vidal, Kayoko Everhart, Ryan Ocampo y Mar Aguiló.

Realmente se pudo ver a un Romeo y Julieta que emocionaron, pero  la escena final del suicidio de Julieta fue mucho menos emotiva que la de Marina Jiménez y la complicidad existente entre Mañé y Jiménez estaba totalmente desaparecida entre Vidal y Everhart.

En conclusión, fue una producción muy interesante desde el punto de vista estético pero desde el punto de vista interpretativo le faltó intensidad a los papeles principales, cosa que pudo ser por encontrarnos ante el segundo elenco y la dificultad de poder percibir bien las escenas por la iluminación.